lunes, 12 de enero de 2009

Liv dice que es posible en 30 pasos. Así lo dice...

Y ahí estaba.

El rayo de colores naciendo de las nubes negras que ensombrecían mi camino de agua en medio del imponente lago muerto. Era el caballero gris con alas que tapaba su pene y sus nalgas, mientras rezaba y pensaba que estar sordo es estar profundamente aturdido. Mas paso tras paso hasta el 29, encontré el agradecimiento de un hombre conciente de sus debilidades, la bondad de un murmullo en una cama en una noche inigualable, íntima e infinita, y un cubo de azúcar en la mano de un ruiseñor deforme sin garras y patas que me sonreía tranquilamente, mientras la noche me abrazaba y carcomía. Fue entonces cuando llego el siguiente el paso el 30 y me enamoré… me enamoré como para matarme de la manera mas inhumana posible CÓSMICA, operística, incansable e inaudita porque me asfixiaba y desquebrajaba mi corona de dios pusilánime y maldito el todo poderoso.

Pero

¿Que haré sin mi mejor personaje, sin mi obra maestra, sin mi máscara, sin mi armadura?

¿Que haré con este sentimiento virginal y bendito?

¿Que haré con mi lugarcito de sentimientos?

¿Con mi corazón real?

No lo sé.

Sólo

Me siento vencido.


Y aun así,


Lo viviré…